El mejor concierto de Iván Ferreiro.

Con lo que cuesta decidir esto de un artista, yo lo tengo claro.

He asistido a decenas de conciertos de Iván Ferreiro. En salas, en descampados, en festivales, lo he visto subirse con compañeros a hacer versiones… Todos ellos me han gustado. Incluso lo vi hacer un Wizink cuando eso no estaba de moda, cuando era todo un hito para la música alternativa en este país. Ahí estaba yo. Pero con todo y con eso, hubo un concierto que nunca esperé que se convertiría en el mejor concierto de Iván: el concierto pandémico.

Era el comienzo del verano de 2021, y aún teníamos que estar atados sentados en sillas sin poder movernos para disfrutar de un concierto. En este caso al menos el concierto se preveía tranquilo y calmado, ya que sobre el escenario sólo estarían los hermanos Ferreiro. Y aunque realmente lo fue, la emoción y la forma de llevarlo me llevó a redescubrir lo mejor de Iván: su forma de ver y de entender la música.

Hizo un repaso cronológico a su discografía, comenzando su charla con algo así como «yo estaba ya harto de Piratas», lo cual así para empezar te quita de un plumazo todas las especulaciones y expectativas falsamente creadas que pudieras tener. Te cuenta que va a cantar una canción por cada disco publicado, hasta que llega a Picnic Extraterrestre.

Vosotros sois muy jóvenes, pero Picnic Extraterrestre fue un enorme drama. Y lo más gracioso es que ahora mismo no te sabría decir por qué, pero aquel disco no cuajó. Y apenas había redes sociales, ni medios con tanto alcance como para que esa sensación fuera global. Pero era ir a su gira y decir «bueno, este disco en realidad no me gusta mucho». Y lo recordó en esa gira. Así que para resarcirse dijo «de este disco no voy a cantar una, sino dos». Probablemente por joder. Un por cojones en toda regla. Pero a estas alturas, y en esa situación de semi libertad que teníamos todos, hasta que se agradecía.

Esto es curioso, porque recuerdo la estructura de aquel concierto, y frases sueltas, pero no recuerdo el orden del repertorio. En este enlace se supone que está, pero aquí por ejemplo hay dos canciones de Piratas (obvio que caía alguna) entre las de Picnic. Vamos a confiar en que así fue. Sí que recuerdo Picnic Al Borde Del Camino como un momento para llorar de emoción casi.

Y es que sentíamos que era como el concierto que Iván siempre quiso hacer. Salir con su hermano a cantar sus movidas y a cantar las canciones que ellos querían, no las que el público esperara. Y más lo primero que lo segundo. Concierto de sonrisa perpetua en la cara, y de escuchar.

Si bien con Picnic Extraterrestre aún no había redes, con Cena Recalentada sí que las había. Y aprovechó cuando la cantó para poner en la pantalla todos los tweets que le dedicaron en aquel concierto en Galicia donde anunciaron que sería un homenaje a Golpes Bajos. La gente, por lo que sea, no se enteró.

Parece que me estoy centrando quejándome en momentos en los que Iván se ha quejado del que es su público, pero nada más lejos de la realidad. Fue una reconciliación de él mismo con quienes aprovecharon esos momentos para criticar. Y por supuesto gozamos sus explicaciones.

Ahí descubrimos por primera vez En la cultura de la trinchera pop. Y nos contó qué era el sonido que empezaba la canción. Ese que te suena familiar y que no sabes de qué. Y claro, cómo no se te van a poner los ojos brillosos cuando te cuenta que está deconstruyendo Las Cuatro Estaciones de Vivaldi para que suene otra cosa. El camino de toda la noche mereció más la pena que cualquier otro concierto encorsetado. Descubrimos al verdadero Iván. Al que intuyes pero no siempre se ve. Al que hace las cosas diferente.

Por supuesto, para acabar, la de siempre. Con la frase que, desde entonces, da significado a todo: «Nada de esto hubiera ocurrido si no existiera Turnedo

Esa frase da sentido a Iván, a su carrera, y da sentido a mi vida. De hecho, este rincón que he creado para dejar mis parrafadas no se llama así por casualidad. De una forma o de otra, todo lo que tengo alrededor en mi vida, de manera más directa o indirecta, ha girado sobre Turnedo. Quizá esa frase en otro concierto hubiera pasado más desapercibida, pero redondeó una noche mágica.

Creo que los realmente fans salimos de ese concierto tremendamente felices. Y mira que empezó soltando lo que soltó de Piratas, pero al final en la honestidad entramos todos.

Gracias, Iván.
Por este concierto.
Por todo.


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